agosto-2009
Esto se puede leer, si entrás a : http://www.quetepasaclarin.com/
Aviso Importante
A la comunidad de lectores y a la blogósfera en general: Debido a acciones legales iniciadas contra este blog por parte de una de las empresas que conforman el Grupo Clarín, nos vemos forzados a limitar el acceso a toda la producción de contenidos que venimos realizando desde hace ya más de tres meses. La intención que tuvimos cuando pusimos en marcha este proyecto fue la de generar un espacio más para aportar al debate que se está dando actualmente -a lo largo y a lo ancho de nuestro país- en lo que respecta a las intenciones de la sociedad de reveer la regulación del espacio radioelectrico, vigente desde la última dictadura militar. Lo hicimos poniendo el foco sobre la empresa multimediática que más se ha beneficiado con el esquema de concentración económica que permite la legislación actual, produciendo información de puro sesgo periodístico, con opiniones editoriales de los autores comprometidos con el proyecto. Hoy nos toca sentir en carne propia que, efectivamente y como lo venimos diciendo, el ejercicio del derecho a la libertad de expresión es un privilegio reservado sólo a unos pocos. Sin ánimo de dramatizar esta situación, solicitamos a la comunidad bloguera que comunique las causas de la baja de este blog y nos comprometemos a mantener canales abiertos de comunicación a los efectos de continuar informando sobre el desarrollo de los sucesos. Sin más, los saluda con mucho cariño, El equipo de QTPC?mail: estasnervioso@quetepasaclarin.com
CLARÍN CENSURA UN BLOG
por Claudio Díaz (creador del blog http://www.quetepasaclarin.com/)
El padre celestial de la libertad de expresión, el impoluto fiscal del periodismo independiente, democrático y pluralista, o sea: el diario Clarín, vuelve una vez más a practicar la censura.
Ahora ha recurrido a la Justicia para que se le prohíba a un grupo de periodistas ejercer su oficio como editores y redactores del sitio http://www.quetepasaclarin.com/ , creado en marzo de este año.
¿Puede sorprender la reacción del multimedia que viene alertando acerca del peligro que significaría para el país, y la humanidad toda, la sanción de una nueva Ley de medios de comunicación que reemplace a la que rige desde la última dictadura?
En verdad, no.
Porque este grupo económico hizo del cinismo, el doble discurso y la hipocresía su razón de ser.
Incluso, en esta arremetida contra el derecho de expresión de 10 hombres y mujeres de prensa, va por más. A través de su bufete de abogados, pretende que el dominio creado a tales efectos, el quetepasa…, pase a ser de su exclusiva propiedad, alegando que el nombre de la marca le pertenece y que por lo tanto sólo puede ser utilizada por ellos.
El estudio que lo representa es nada menos que el de la dinastía Saénz Valiente, a su vez conectado con el despacho letrado de José Alfredo Martínez de Hoz, su hijo (del mismo nombre) y el primogénito del doctor Mariano Grondona, es decir, Marianito Florencio.
Nos preguntamos si tras esta movida para acallarnos, intentarán pedirle al Tribunal Internacional de La Haya que intervenga ante la Real Academia Española, exigiéndole que elimine de todos los diccionarios de habla castellana la palabra Clarín… pues sólo el Grupo está en condiciones de usarla. (A propósito de España: allí existe el sitio diseccionando el país, por el diario de Madrid que realiza un trabajo similar al nuestro sin censuras, más allá de que a la empresa editora no le cause ninguna gracia).
Cuando allá por marzo último escuchamos al ex presidente Néstor Kirchner referirse en términos jocosos hacia el diario (el ya popular “¿Qué te pasa Clarín…?, ¿Estás Nervioso?), junto a un grupo de jóvenes periodistas decidimos crear el dominio para impulsar un espacio de análisis y reflexión que diera cuenta de la influencia que ejerce sobre nuestra comunidad lo que denominamos como Mediocracia, esto es: el sistema mediático constituido por los grandes grupos periodísticos que monopolizan en Argentina el negocio de la información y tratan de imponer el discurso y el pensamiento de los grupos de poder.
Lo hicimos aprovechando las nuevas herramientas de comunicación que se disparan desde la tecnología de estos tiempos, porque como tantísimos compatriotas carecemos de los medios económicos para poder solventar alguno de los espacios periodísticos tradicionales, como son el diario, la radio o la televisión.
Como exponentes del pensamiento nacional nos asiste ese derecho de manifestar nuestras opiniones y así lo hicimos desde el sitio.
Todos saben, y el Grupo Clarín más que nadie, que no lanzamos un blog con fines comerciales.
No “vendemos” publicidad; no lucramos, no cobramos por escribir porque la nuestra es una tarea militante de esclarecimiento.
En fin, como miles de amigos y colegas, no hacemos de nuestro ejercicio periodístico un negocio para posicionarnos como un emporio, un grupo de poder que después impone a la clase dirigente en su conjunto condiciones para que defienda sus apetitos e intereses económicos.
De allí que nos resulte absurdo, extravagante, patético y ridículo que el Grupo pretenda que nosotros queremos valernos de su nombre para facturar…
Claro, como esa es la filosofía que lo anima, piensa que todos los demás buscamos esa misma guía para nuestra vida.
Lo que hicimos a lo largo de estos cuatro meses fue, simple y sencillamente, informar, contar lo que un medio como Clarín no cuenta; revelar sus relaciones con grupos de poder locales y extranjeros para que el pueblo sepa un poco más acerca de cómo, por qué y quién escribe la historia.
Demostramos con ejemplos concretos la manipulación informativa que lleva a cabo; la manera de instalar noticias; la vida interna en su propia redacción, cuando se obliga a los periodistas a decir lo que la empresa necesita decir.
Nunca Clarín, en todo este tiempo, nos ha pedido explicaciones acerca de la veracidad de lo que publicamos.
Y tampoco lo hace en este caso.
No, el argumento es que -usamos su marca…
¿Habrá, entonces, que pedirle a todos los medios que se abstengan de mencionar, por ejemplo, la palabra Coca Cola, cuando refieren la lucha de los compañeros trabajadores camioneros que pelean contra la multinacional para que se les reconozcan sus derechos?
En todo caso, debería ser el propio ex presidente Kirchner quien nos demande por haber utilizado una expresión de su autoría.
Porque efectivamente, como ya dijimos, el copyright del quetepasaclarin le corresponde a él.
Sabemos que el Grupo decidió recurrir a la Justicia en los primeros días de julio. No parece ser casual la fecha, pues en esos días habíamos reproducido las declaraciones del ex director del diario La Razón, José Pirillo, revelando que el CEO del grupo, Héctor Magnetto, le había confesado en su momento que los dos chicos (hoy jóvenes) adoptados por de una de las propietarias del holding, Ernestina Herrera de Noble, son hijos de un matrimonio argentino secuestrado y desaparecido en tiempos de la dictadura.
Tampoco parece ser casual que este acto de censura que ejerce Clarín se haga efectivo en los días previos a la salida de un libro que revela las relaciones del diario con sectores del gran capital mundial, y la alianza que tejió con el sector sojero agroexportador para impulsar en nuestro país el regreso a un modelo colonial, sin industrias ni movimiento obrero, con cabida para apenas 15 de los 40 millones de argentinos.
Decidimos provisoriamente “salir de la pantalla” porque la Justicia nos advirtió que, de seguir haciendo uso de nuestro dominio en Internet, se nos aplicará una multa diaria de $ 500. Como no tenemos los recursos para hacer frente a esa eventual erogación es que optamos por aceptar la orden judicial.
Se nos ocurre que si hubiera que escribir el guión de esta historia para llevarla a la pantalla, la primera imagen que aparecería -trillada y todo- sería la de un ring.
En un rincón nos vemos a nosotros mismos… Con toda la fuerza espiritual y las ganas de seguir revelando qué pasa en el lado oscuro de la luna (en el lado oscuro de Clarín).
Y eso, aunque no tengamos ni la estructura ni el poder mediático que se necesitaría para confrontar con posibilidades de éxito.
En cambio, en el otro rincón vemos la opulencia de los poderosos, su soberbia.
No hay equivalencia posible.
Estamos hablando de dos categorías morales totalmente antagónicas. Pero no nos importa, aceptamos el desafío.
Porque a nosotros nos empuja no sólo una actitud virtuosa, sino la gran fuerza moral de millones de argentinos que, cada uno en su puesto de combate, también salen a pelearla todos los días contra quienes pretenden someterlos.
Por eso nos vamos a parar en el centro del ring.
Y como ocurriera el año pasado, en medio de los aprietes de los Kirschbaum, los Roa, los Blanck y otros para no dejarnos expresar nuestras ideas y pensamientos, allí intercambiaremos golpes otra vez…
Hoy estamos nuevamente fortalecidos por el apoyo y la solidaridad de miles de blogueros compañeros y hermanos; de una fabulosa cantidad de colegas que desde sus publicaciones escritas o programas radiales de FM’s barriales están alentándonos a no abandonar la lucha; de dirigentes sociales; de estudiantes; de trabajadores de fábricas y hasta de centros de jubilados.
Del pueblo, en una palabra.
En cambio, mírenlos a ellos… Dan pena: achanchados de tanta gula, con sus arterias tapadas por la grasa del dinero que se engullen. Je…, los amantes de la libertad se convierten en violadores…
Pero en fin, la Justicia dirá cómo sigue la confrontación.
Nosotros no bajamos la guardia y de última, si el gran gurú de la prensa independiente logra imponer la censura, seguiremos en la lucha.
Y seguiremos desafiando al Grupo aunque cambiemos un poquito la pregunta: ¿Qué te pasa, Clarinete?
CD/ Agosto 4 de 2009
8.8.09
EL ESCÁNDALO DE LA RIQUEZA-LA IMPORTANCIA DEL CONTEXTO-
*viernes 7 de agosto 2009
LA IMPORTANCIA DEL CONTEXTO
Que el Papa se preocupara solo por el escándalo del hambre en Argentina, ¿no sonaba exagerado? En ninguna parte del texto se lee que se refiere exclusivamente al hambre en Argentina. Salvo que está enviando un mensaje en relación a la Colecta que se realiza, justamente, en nuestro país.
Aquí, el texto íntegro que se puede leer en la PAGINA RADIO VATICANO http://www.radiovaticana.org/spa/Articolo.asp?c=308015
07/08/2009 13.34.31
Argentina/Colecta: El Papa alienta a los cristianos a realizar un esfuerzo solidario que contribuya a reducir el escándalo de la pobreza
Viernes, 7 ago (RV).- El Nuncio apostólico en Argentina, monseñor Adriano Bernardini, transmitió ayer el mensaje del Santo Padre en el marco de la cuadragésima Colecta nacional “Más por menos”; la iniciativa que cada año realiza la Conferencia Episcopal Argentina para promover la solidaridad y eliminar la exclusión, y que este año se celebra el 13 de septiembre.
Texto íntegro del mensaje:
Su Santidad Benedicto XVI, saluda con particular estima a promotores, colaboradores y participantes en la Colecta "Más por Menos", que con gratitud al Señor conmemora este año su 40º edición bajo el lema "Más solidaridad por menos exclusión"; y alienta a los cristianos y a quienes participen en ella a un esfuerzo solidario que contribuya a reducir el escándalo de la pobreza y la inequidad social dando así cumplimiento a las exigencias evangélicas que exhortan a hacer posible una sociedad más justa y solidaria. Con estos deseos el Santo Padre manifiesta su viva gratitud a cuantos contribuyan al buen resultado de esta campaña. Encomendándolos a la protección de Nuestra Señora de Luján, patrona de la República Argentina, les imparte con afecto la implorada bendición apostólica.
*Página 12-EL PAÍS
Lunes 10 de agosto de 2009
LA FRASE DEL PAPA Y SU EMPLEO POLÍTICO
El descubrimiento de la pobreza
El jueves pasado, la Iglesia difundió un mensaje desde Roma: anunció que el papa Benedicto XVI había lanzado un llamado a la Argentina para terminar con el “escándalo de la pobreza”. La convocatoria se enmarcaba en la colecta Más por Menos, que lleva adelante la Iglesia argentina todos los años y que en esta oportunidad será en septiembre próximo. Pero los facsímiles muestran que en la publicación oficial de la colecta católica el mensaje papal lleva fecha de mayo, que fue omitida en la página web del Episcopado, como si acabara de llegar. En el mensaje, el Papa alienta “a los cristianos y a quienes participen en ella (N. de la R.: se refiere a la colecta) a un esfuerzo solidario que contribuya a reducir el escándalo de la pobreza y la inequidad social dando así cumplimiento a las exigencias evangélicas que exhortan a hacer posible una sociedad más justa y solidaria”. Firma la difusión del mensaje papal el nuncio apostólico, Adriano Bernardini, en “Buenos Aires, mayo 2009”. El viernes, con el mensaje rebotando en los medios, el cardenal Jorge Bergoglio reiteró el concepto en la misa en San Cayetano. En estas páginas, Horacio Verbitsky analiza la elección de la fecha para difundir el comunicado papal. Y el coordinador del movimiento sacerdotal Carlos Mugica en opción por los pobres, presbítero Eduardo de la Serna, reflexiona sobre este súbito descubrimiento de la pobreza.
http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-129743.html
*Página 12- ELPAÍS
Lunes 10 de agosto de 2009
Demasiado para ser casual
Por Eduardo de la Serna *
A raíz de declaraciones habituales del Papa, relacionadas en este caso con la colecta anual Más por Menos, algunos retomaron en nuestro país el tema de la pobreza: “escándalo” la llamó Benito 16. “Escándalo” repitió el cardenal Bergoglio. La pobreza nos duele, remarcó con su habitual glamour el presidente de la Sociedad Rural, la pobreza es el tema principal en el diálogo, destacó monseñor Alcides Casaretto, la pobreza es el tema que ocupa lugar principal en los medios de comunicación social en nuestros días. Demasiada insistencia en tan poco tiempo para ser casual. ¿Qué ocurrió? ¿De golpe descubrieron a los pobres aquellos que ayer los ignoraban? ¿Será que “ayer” no había pobres y los hay desde poco después de las elecciones? ¿Será que algo ocurrió puntualmente para que el tema se desencadenara? Demasiadas casualidades, que nunca son inocentes en política.
Que en Argentina haya pobres es realmente un escándalo. Que haya uno solo, lo es. Pero miremos un poco más. “El hambre es un crimen”, afirmaban los siempre castigados “chicos del pueblo”, a lo que obviamente adherimos. Personalmente ya me llamó la atención que un diario destacara, semanas atrás, que los chicos pobres comían cuises, algo que es remedo de lo que decían los diarios en el 2002 (“caballos, ratas y sapos”, decían entonces). Insistencia en el diálogo, escándalo de la pobreza, gravedad de la situación de los pobres, temas remanidos... ¿será que “alguien” nos quiere decir que estamos como en el 2001-2002?; ¿será que ese/esos “alguien” quiere/n alentar el imaginario para que no nos “escandalice” sino que deseemos que un gobierno constitucional “no termine”?
Una reflexión
Cuando escucho a ciertos sectores progresistas decir que “no hay que judicializar la pobreza”, realmente me molesta mucho. Personalmente creo que DEBE judicializarse. La pobreza es un crimen, y debe ser penado todo lo que sea responsable y “ejecutor” de que los pobres sean más (más pobres y más los pobres). Creo que el Poder Ejecutivo no puede ser indiferente a la “escandalosa” distribución injusta del ingreso; creo que el Poder Judicial debe considerar un crimen que no se subsane el delito y sancione a los responsables, y creo que el poder legislativo debe sancionar todas las leyes necesarias para que los pobres sean cada vez menos (menos pobres y menos los pobres).
Ahora bien, ¿por qué hay pobres? Esa es la pregunta fundamental. Por eso me parece totalmente empobrecedora la palabra “excluidos”, lo he dicho en otras ocasiones: porque “excluidos” no implica “excluidores”, porque nunca hay “responsables”. Porque los pobres en Argentina no son pobres por vivir en un país pobre (¿hay en el mundo muchos países más ricos que la Argentina?). Entonces, preguntarse “por qué hay pobres” es el paso fundamental para enfrentar el escándalo. Sin una seria respuesta a esa pregunta, todo es teatro. O burla. ¿Cuáles son las causas de la pobreza? ¿No tiene nada que ver en la razón de que haya tantos muy pobres, el hecho de que haya pocos tan ricos? Y para que nadie me acuse de “neo-marxista” recuerdo que la frase “los ricos son cada vez más ricos a costa de pobres cada vez más pobres” pertenece a Juan Pablo II. ¡Ah!, y la frase “imperialismo internacional del dinero” fue dicha por Pio XI.
¿Qué es el escándalo?
La palabra “escándalo” es una palabra usada con mucha frecuencia por la Iglesia. Aunque a veces, de un modo extraño. En la Biblia el escándalo es la trampa en el camino, la piedra que hace tropezar. Es decir, es lo que impide avanzar, lo que no deja caminar. Pero uno puede “escandalizarse” de cosas positivas, y en ese caso ¡pobre del que se escandaliza!, o escandalizarse por malos ejemplos, y en ese caso ¡ay del que escandaliza!... En nombre del “escándalo” muchas veces en la Iglesia se “esconden” curas pederastas, para que no haya “escándalo”, o se cuestiona al periodista que muestra aquello que escandaliza, como un torturador “relocalizado” en Chile. En realidad, fijando el ojo, el escándalo no lo provocan los que muestran lo que escandaliza, sino quienes lo obran: los pedófilos, los torturadores, los miembros de la institución eclesiástica que se muestran con “relaciones carnales” con el poder económico o político.
Ahora bien, si miramos así, en lo personal, la pobreza no me escandaliza. La pobreza me compromete, me impulsa a hacer lo más que sé y puedo para enfrentar la injusticia que la provoca. En lo personal, lo que me impide caminar, lo que me parece que es una trampa en el camino es la riqueza. La ostentación, pornográfica con frecuencia, es lo que escandaliza. Los injustos, los victimarios me escandalizan. Y quienes son cómplices, aduladores, o difusores. Lo que es un escándalo es la riqueza, ¡no la pobreza!
La propiedad privada
Como no podía ser de otra manera, en plena fidelidad a su historia, la Sociedad Rural insistió en el tema de la propiedad privada. Es absolutamente coherente. Nunca se preocuparon de los “privados de propiedad”. Pero en lo personal, y con el sustento que me dan el Evangelio y el Magisterio de la Iglesia, no la escuela de Frankfurt, creo que mientras la propiedad privada sea vista como un “absoluto”, o un “dios”, la pobreza seguirá creciendo. Y doliendo. Aunque nunca olvido aquello que repetía Carlos Mugica: “primero se apropiaron de todas las tierras y después hicieron el Código Civil”. Todo lo expoliado ayer y hoy a América latina parece que no “era” propiedad privada, y la “deuda externa” parece que empieza cuando ellos deciden, y no cuando Bolivia fue saqueada, Paraguay masacrado, Colombia devastada... Y los indígenas “simplemente” aplastados, robados, y víctimas de un genocidio que algunos llaman “el mayor genocidio de la historia”. Difícilmente algunos hubieran podido fundar la Sociedad rural o entidades afines si antes no saqueaban a mapuches, tehuelches y tantas otras etnias “dueños de la tierra”, para después ser “terratenientes”, “gente de campo”. Pero aunque desmemoriadamente olvidáramos esto, la insistencia en la propiedad privada, y el olvido del fin social de la propiedad sin ninguna duda es “la madre de todas las causas” de la pobreza.
Los nombres
En realidad, creo que un elemento que nos permite entender el momento que vivimos es el tema de “los nombres”. Precisamente los pobres son los que nunca tienen nombre: son “los negros”, “los paraguayos/bolivianos”, los cabecitas”, o simplemente “los pobres”, pero nunca tienen rostro, nunca tienen nombre. Los ricos, en cambio, tienen nombre propio. Tan propio como su propiedad. Se llaman Maurizio, Francisco, Ernestina, Amalita. Y mientras los pobres sigan siendo “anónimos”, o sean simplemente “números”, no se tocará el corazón del problema. Basta pensar la movilización que ocurrió cuando el pobre una vez tuvo nombre y se llamó “Barbarita”. Que los pobres dejen de ser número y tengan rostro y nombre se vuelve intolerable. Y duele. Porque la pobreza y los pobres no escandalizan. ¡Duelen! Por eso que se hable de “estadísticas”, “número de pobres”, no es un tema importante. Es serio, pero no habrá movilización hacia las causas. Pero el problema que provoca reconocer el nombre y el rostro es que duele, huele, se palpa. Una cosa es hablar de “un/los pobre/s” y otra abrazar su cuero curtido y reseco, sentir su olor a humo en invierno, su cara fácilmente imaginable distinta si hubiera nacido en otro lugar con otra alimentación, y otro cuidado.
Pero lamentablemente creo que hay que decir que no sólo los pobres no tienen nombre. También los culpables nunca lo tienen. Ver discursos y documentos eclesiásticos cargados de buenas palabras o ideas interesantes, pero donde nunca hay un nombre, nunca un rostro, hace difícil darle crédito. Escuchar hablar del escándalo de la pobreza, sin que se nos diga por qué hay pobres y por responsabilidad de quiénes hay pobres, puede terminar siendo un discurso retórico y vacío. Hay pobres porque hay ricos. Especialmente en Argentina. Y si los ricos tienen nombre, no está mal recordarlo. Con alguna exageración, pero parte de verdad, San Jerónimo decía que “todo rico es ladrón o hijo de ladrón”. Y es doctor de la Iglesia. Y si alguien es ladrón, es “empobrecedor”.
Una mirada a la situación actual
Hay pobreza. Es evidente y grave. Creo que la pobreza ha aumentado en los últimos tiempos, al menos es lo que vemos en nuestros barrios los curas amigos. No es fácil decir cuánto, pero insisto: no me escandaliza compartir momentos con los pobres, me escandaliza ver a la mesa de enlace tirando leche; no me escandaliza –sí me compromete y moviliza– que aumenten los pobres, me escandaliza que los ricos sean diputados, o jefes de gobierno, o manejen medios y la opinión pública; no me escandaliza ver al pobre a la cara y llamarlo por su nombre, me escandaliza ver a sectores de la Iglesia de Jesús, el Mesías de los pobres, e Iglesia de los pobres, cercana de los responsables de la pobreza.
Pero –por otro lado– sí creo que hay un clima enrarecido. La trascendencia del telegrama del Papa (infinitamente mayor comparada con la poca trascendencia que tuvo su reciente encíclica toda ella dedicada a cuestiones sociales), los discursos en la Sociedad Rural diciendo “por ahora” no cortamos puentes, defendiendo a Martínez de Hoz, y creando evidente clima destituyente, sí es preocupante.
Es curioso: los obispos argentinos nunca pusieron al arzobispo de La Plata, Héctor Aguer en ninguna comisión episcopal, y justo en estos momentos difíciles, lo eligen presidente de la comisión episcopal de Educación, como queriendo “marcarle la cancha” al Gobierno en un campo tan específico y sensible a antiguas conferencias episcopales. No hace falta recordar que durante las dictaduras el Ministro de Educación era consensuado con el Episcopado, y lo mismo se hizo en los gobiernos democráticos sucesivos. Elegir para ese cargo episcopal a un obispo con evidente vocación de cruzado, es obviamente para “cruzar” al gobierno en este tema. Su referencia en sus dos declaraciones de hace un mes y la semana pasada aludiendo al “neo-marxismo” no hizo sino recordarnos otros duros momentos episcopales y dictatoriales.
Una última cosa: hace tiempo yo decía que no parecía que hubiera posibilidad de golpe militar en Argentina fundamentalmente por dos motivos: la embajada de los Estados Unidos no parecía alentarlos, y la Iglesia hizo una clara defensa de la democracia. Por tanto si dos de los grandes apoyos de los golpistas no los alentaban, la cosa se les haría difícil a quienes los propugnaran. El presidente de la UCR en el Senado dijo que hay quienes no quieren que el gobierno llegue al 2011, pero nadie le pidió nombres. La embajada no parece ajena al golpe militar en Honduras, y –allí– la Iglesia jerárquica, en voz del cardenal Rodríguez Maradiaga, tomó clara postura por el régimen de facto. Algo semejante se ve en la postura del Cardenal de Bolivia, Julio Terrazas. Algunas declaraciones episcopales parecen sumamente preocupantes en este marco.
Por todo esto, no creo que todo este cúmulo presentado al comienzo sea “casual” ni creo que algunas voces episcopales lo sean. Personalmente, no creo que a muchos de ellos les importen los pobres; es más, muchos parecen festejar cada muerto de fiebre “A” o cada caso de dengue, o cada aumento de un dígito en la pobreza. Personalmente creo que mientras no tengan nombre los pobres, no tengan nombre los empobrecedores, y mientras se siga sacrificando la sangre de las víctimas en el altar de la propiedad privada y el dios dinero, seguramente la situación se agravará, aunque los victimarios nos miren con cara de compungidos en los espacios pagados. Pero mientras eso ocurra, el Evangelio de Jesús, la búsqueda de ser “Iglesia de los pobres” no nos dejará tranquilos hasta que los pobres tengan casa, pan y trabajo. Hasta que los pobres sean vistos como hermanas y hermanos, o mejor aun, hasta que ya no haya pobres porque tampoco habrá ricos y habrá mesa compartida y vida celebrada para todos.
* Coordinador del movimiento de sacerdotes en opción por los pobres Carlos Mugica.
http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/subnotas/129743-41749-2009-08-10.html
LA IMPORTANCIA DEL CONTEXTO
Que el Papa se preocupara solo por el escándalo del hambre en Argentina, ¿no sonaba exagerado? En ninguna parte del texto se lee que se refiere exclusivamente al hambre en Argentina. Salvo que está enviando un mensaje en relación a la Colecta que se realiza, justamente, en nuestro país.
Aquí, el texto íntegro que se puede leer en la PAGINA RADIO VATICANO http://www.radiovaticana.org/spa/Articolo.asp?c=308015
07/08/2009 13.34.31
Argentina/Colecta: El Papa alienta a los cristianos a realizar un esfuerzo solidario que contribuya a reducir el escándalo de la pobreza
Viernes, 7 ago (RV).- El Nuncio apostólico en Argentina, monseñor Adriano Bernardini, transmitió ayer el mensaje del Santo Padre en el marco de la cuadragésima Colecta nacional “Más por menos”; la iniciativa que cada año realiza la Conferencia Episcopal Argentina para promover la solidaridad y eliminar la exclusión, y que este año se celebra el 13 de septiembre.
Texto íntegro del mensaje:
Su Santidad Benedicto XVI, saluda con particular estima a promotores, colaboradores y participantes en la Colecta "Más por Menos", que con gratitud al Señor conmemora este año su 40º edición bajo el lema "Más solidaridad por menos exclusión"; y alienta a los cristianos y a quienes participen en ella a un esfuerzo solidario que contribuya a reducir el escándalo de la pobreza y la inequidad social dando así cumplimiento a las exigencias evangélicas que exhortan a hacer posible una sociedad más justa y solidaria. Con estos deseos el Santo Padre manifiesta su viva gratitud a cuantos contribuyan al buen resultado de esta campaña. Encomendándolos a la protección de Nuestra Señora de Luján, patrona de la República Argentina, les imparte con afecto la implorada bendición apostólica.
*Página 12-EL PAÍS
Lunes 10 de agosto de 2009
LA FRASE DEL PAPA Y SU EMPLEO POLÍTICO
El descubrimiento de la pobreza
El jueves pasado, la Iglesia difundió un mensaje desde Roma: anunció que el papa Benedicto XVI había lanzado un llamado a la Argentina para terminar con el “escándalo de la pobreza”. La convocatoria se enmarcaba en la colecta Más por Menos, que lleva adelante la Iglesia argentina todos los años y que en esta oportunidad será en septiembre próximo. Pero los facsímiles muestran que en la publicación oficial de la colecta católica el mensaje papal lleva fecha de mayo, que fue omitida en la página web del Episcopado, como si acabara de llegar. En el mensaje, el Papa alienta “a los cristianos y a quienes participen en ella (N. de la R.: se refiere a la colecta) a un esfuerzo solidario que contribuya a reducir el escándalo de la pobreza y la inequidad social dando así cumplimiento a las exigencias evangélicas que exhortan a hacer posible una sociedad más justa y solidaria”. Firma la difusión del mensaje papal el nuncio apostólico, Adriano Bernardini, en “Buenos Aires, mayo 2009”. El viernes, con el mensaje rebotando en los medios, el cardenal Jorge Bergoglio reiteró el concepto en la misa en San Cayetano. En estas páginas, Horacio Verbitsky analiza la elección de la fecha para difundir el comunicado papal. Y el coordinador del movimiento sacerdotal Carlos Mugica en opción por los pobres, presbítero Eduardo de la Serna, reflexiona sobre este súbito descubrimiento de la pobreza.
http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-129743.html
*Página 12- ELPAÍS
Lunes 10 de agosto de 2009
Demasiado para ser casual
Por Eduardo de la Serna *
A raíz de declaraciones habituales del Papa, relacionadas en este caso con la colecta anual Más por Menos, algunos retomaron en nuestro país el tema de la pobreza: “escándalo” la llamó Benito 16. “Escándalo” repitió el cardenal Bergoglio. La pobreza nos duele, remarcó con su habitual glamour el presidente de la Sociedad Rural, la pobreza es el tema principal en el diálogo, destacó monseñor Alcides Casaretto, la pobreza es el tema que ocupa lugar principal en los medios de comunicación social en nuestros días. Demasiada insistencia en tan poco tiempo para ser casual. ¿Qué ocurrió? ¿De golpe descubrieron a los pobres aquellos que ayer los ignoraban? ¿Será que “ayer” no había pobres y los hay desde poco después de las elecciones? ¿Será que algo ocurrió puntualmente para que el tema se desencadenara? Demasiadas casualidades, que nunca son inocentes en política.
Que en Argentina haya pobres es realmente un escándalo. Que haya uno solo, lo es. Pero miremos un poco más. “El hambre es un crimen”, afirmaban los siempre castigados “chicos del pueblo”, a lo que obviamente adherimos. Personalmente ya me llamó la atención que un diario destacara, semanas atrás, que los chicos pobres comían cuises, algo que es remedo de lo que decían los diarios en el 2002 (“caballos, ratas y sapos”, decían entonces). Insistencia en el diálogo, escándalo de la pobreza, gravedad de la situación de los pobres, temas remanidos... ¿será que “alguien” nos quiere decir que estamos como en el 2001-2002?; ¿será que ese/esos “alguien” quiere/n alentar el imaginario para que no nos “escandalice” sino que deseemos que un gobierno constitucional “no termine”?
Una reflexión
Cuando escucho a ciertos sectores progresistas decir que “no hay que judicializar la pobreza”, realmente me molesta mucho. Personalmente creo que DEBE judicializarse. La pobreza es un crimen, y debe ser penado todo lo que sea responsable y “ejecutor” de que los pobres sean más (más pobres y más los pobres). Creo que el Poder Ejecutivo no puede ser indiferente a la “escandalosa” distribución injusta del ingreso; creo que el Poder Judicial debe considerar un crimen que no se subsane el delito y sancione a los responsables, y creo que el poder legislativo debe sancionar todas las leyes necesarias para que los pobres sean cada vez menos (menos pobres y menos los pobres).
Ahora bien, ¿por qué hay pobres? Esa es la pregunta fundamental. Por eso me parece totalmente empobrecedora la palabra “excluidos”, lo he dicho en otras ocasiones: porque “excluidos” no implica “excluidores”, porque nunca hay “responsables”. Porque los pobres en Argentina no son pobres por vivir en un país pobre (¿hay en el mundo muchos países más ricos que la Argentina?). Entonces, preguntarse “por qué hay pobres” es el paso fundamental para enfrentar el escándalo. Sin una seria respuesta a esa pregunta, todo es teatro. O burla. ¿Cuáles son las causas de la pobreza? ¿No tiene nada que ver en la razón de que haya tantos muy pobres, el hecho de que haya pocos tan ricos? Y para que nadie me acuse de “neo-marxista” recuerdo que la frase “los ricos son cada vez más ricos a costa de pobres cada vez más pobres” pertenece a Juan Pablo II. ¡Ah!, y la frase “imperialismo internacional del dinero” fue dicha por Pio XI.
¿Qué es el escándalo?
La palabra “escándalo” es una palabra usada con mucha frecuencia por la Iglesia. Aunque a veces, de un modo extraño. En la Biblia el escándalo es la trampa en el camino, la piedra que hace tropezar. Es decir, es lo que impide avanzar, lo que no deja caminar. Pero uno puede “escandalizarse” de cosas positivas, y en ese caso ¡pobre del que se escandaliza!, o escandalizarse por malos ejemplos, y en ese caso ¡ay del que escandaliza!... En nombre del “escándalo” muchas veces en la Iglesia se “esconden” curas pederastas, para que no haya “escándalo”, o se cuestiona al periodista que muestra aquello que escandaliza, como un torturador “relocalizado” en Chile. En realidad, fijando el ojo, el escándalo no lo provocan los que muestran lo que escandaliza, sino quienes lo obran: los pedófilos, los torturadores, los miembros de la institución eclesiástica que se muestran con “relaciones carnales” con el poder económico o político.
Ahora bien, si miramos así, en lo personal, la pobreza no me escandaliza. La pobreza me compromete, me impulsa a hacer lo más que sé y puedo para enfrentar la injusticia que la provoca. En lo personal, lo que me impide caminar, lo que me parece que es una trampa en el camino es la riqueza. La ostentación, pornográfica con frecuencia, es lo que escandaliza. Los injustos, los victimarios me escandalizan. Y quienes son cómplices, aduladores, o difusores. Lo que es un escándalo es la riqueza, ¡no la pobreza!
La propiedad privada
Como no podía ser de otra manera, en plena fidelidad a su historia, la Sociedad Rural insistió en el tema de la propiedad privada. Es absolutamente coherente. Nunca se preocuparon de los “privados de propiedad”. Pero en lo personal, y con el sustento que me dan el Evangelio y el Magisterio de la Iglesia, no la escuela de Frankfurt, creo que mientras la propiedad privada sea vista como un “absoluto”, o un “dios”, la pobreza seguirá creciendo. Y doliendo. Aunque nunca olvido aquello que repetía Carlos Mugica: “primero se apropiaron de todas las tierras y después hicieron el Código Civil”. Todo lo expoliado ayer y hoy a América latina parece que no “era” propiedad privada, y la “deuda externa” parece que empieza cuando ellos deciden, y no cuando Bolivia fue saqueada, Paraguay masacrado, Colombia devastada... Y los indígenas “simplemente” aplastados, robados, y víctimas de un genocidio que algunos llaman “el mayor genocidio de la historia”. Difícilmente algunos hubieran podido fundar la Sociedad rural o entidades afines si antes no saqueaban a mapuches, tehuelches y tantas otras etnias “dueños de la tierra”, para después ser “terratenientes”, “gente de campo”. Pero aunque desmemoriadamente olvidáramos esto, la insistencia en la propiedad privada, y el olvido del fin social de la propiedad sin ninguna duda es “la madre de todas las causas” de la pobreza.
Los nombres
En realidad, creo que un elemento que nos permite entender el momento que vivimos es el tema de “los nombres”. Precisamente los pobres son los que nunca tienen nombre: son “los negros”, “los paraguayos/bolivianos”, los cabecitas”, o simplemente “los pobres”, pero nunca tienen rostro, nunca tienen nombre. Los ricos, en cambio, tienen nombre propio. Tan propio como su propiedad. Se llaman Maurizio, Francisco, Ernestina, Amalita. Y mientras los pobres sigan siendo “anónimos”, o sean simplemente “números”, no se tocará el corazón del problema. Basta pensar la movilización que ocurrió cuando el pobre una vez tuvo nombre y se llamó “Barbarita”. Que los pobres dejen de ser número y tengan rostro y nombre se vuelve intolerable. Y duele. Porque la pobreza y los pobres no escandalizan. ¡Duelen! Por eso que se hable de “estadísticas”, “número de pobres”, no es un tema importante. Es serio, pero no habrá movilización hacia las causas. Pero el problema que provoca reconocer el nombre y el rostro es que duele, huele, se palpa. Una cosa es hablar de “un/los pobre/s” y otra abrazar su cuero curtido y reseco, sentir su olor a humo en invierno, su cara fácilmente imaginable distinta si hubiera nacido en otro lugar con otra alimentación, y otro cuidado.
Pero lamentablemente creo que hay que decir que no sólo los pobres no tienen nombre. También los culpables nunca lo tienen. Ver discursos y documentos eclesiásticos cargados de buenas palabras o ideas interesantes, pero donde nunca hay un nombre, nunca un rostro, hace difícil darle crédito. Escuchar hablar del escándalo de la pobreza, sin que se nos diga por qué hay pobres y por responsabilidad de quiénes hay pobres, puede terminar siendo un discurso retórico y vacío. Hay pobres porque hay ricos. Especialmente en Argentina. Y si los ricos tienen nombre, no está mal recordarlo. Con alguna exageración, pero parte de verdad, San Jerónimo decía que “todo rico es ladrón o hijo de ladrón”. Y es doctor de la Iglesia. Y si alguien es ladrón, es “empobrecedor”.
Una mirada a la situación actual
Hay pobreza. Es evidente y grave. Creo que la pobreza ha aumentado en los últimos tiempos, al menos es lo que vemos en nuestros barrios los curas amigos. No es fácil decir cuánto, pero insisto: no me escandaliza compartir momentos con los pobres, me escandaliza ver a la mesa de enlace tirando leche; no me escandaliza –sí me compromete y moviliza– que aumenten los pobres, me escandaliza que los ricos sean diputados, o jefes de gobierno, o manejen medios y la opinión pública; no me escandaliza ver al pobre a la cara y llamarlo por su nombre, me escandaliza ver a sectores de la Iglesia de Jesús, el Mesías de los pobres, e Iglesia de los pobres, cercana de los responsables de la pobreza.
Pero –por otro lado– sí creo que hay un clima enrarecido. La trascendencia del telegrama del Papa (infinitamente mayor comparada con la poca trascendencia que tuvo su reciente encíclica toda ella dedicada a cuestiones sociales), los discursos en la Sociedad Rural diciendo “por ahora” no cortamos puentes, defendiendo a Martínez de Hoz, y creando evidente clima destituyente, sí es preocupante.
Es curioso: los obispos argentinos nunca pusieron al arzobispo de La Plata, Héctor Aguer en ninguna comisión episcopal, y justo en estos momentos difíciles, lo eligen presidente de la comisión episcopal de Educación, como queriendo “marcarle la cancha” al Gobierno en un campo tan específico y sensible a antiguas conferencias episcopales. No hace falta recordar que durante las dictaduras el Ministro de Educación era consensuado con el Episcopado, y lo mismo se hizo en los gobiernos democráticos sucesivos. Elegir para ese cargo episcopal a un obispo con evidente vocación de cruzado, es obviamente para “cruzar” al gobierno en este tema. Su referencia en sus dos declaraciones de hace un mes y la semana pasada aludiendo al “neo-marxismo” no hizo sino recordarnos otros duros momentos episcopales y dictatoriales.
Una última cosa: hace tiempo yo decía que no parecía que hubiera posibilidad de golpe militar en Argentina fundamentalmente por dos motivos: la embajada de los Estados Unidos no parecía alentarlos, y la Iglesia hizo una clara defensa de la democracia. Por tanto si dos de los grandes apoyos de los golpistas no los alentaban, la cosa se les haría difícil a quienes los propugnaran. El presidente de la UCR en el Senado dijo que hay quienes no quieren que el gobierno llegue al 2011, pero nadie le pidió nombres. La embajada no parece ajena al golpe militar en Honduras, y –allí– la Iglesia jerárquica, en voz del cardenal Rodríguez Maradiaga, tomó clara postura por el régimen de facto. Algo semejante se ve en la postura del Cardenal de Bolivia, Julio Terrazas. Algunas declaraciones episcopales parecen sumamente preocupantes en este marco.
Por todo esto, no creo que todo este cúmulo presentado al comienzo sea “casual” ni creo que algunas voces episcopales lo sean. Personalmente, no creo que a muchos de ellos les importen los pobres; es más, muchos parecen festejar cada muerto de fiebre “A” o cada caso de dengue, o cada aumento de un dígito en la pobreza. Personalmente creo que mientras no tengan nombre los pobres, no tengan nombre los empobrecedores, y mientras se siga sacrificando la sangre de las víctimas en el altar de la propiedad privada y el dios dinero, seguramente la situación se agravará, aunque los victimarios nos miren con cara de compungidos en los espacios pagados. Pero mientras eso ocurra, el Evangelio de Jesús, la búsqueda de ser “Iglesia de los pobres” no nos dejará tranquilos hasta que los pobres tengan casa, pan y trabajo. Hasta que los pobres sean vistos como hermanas y hermanos, o mejor aun, hasta que ya no haya pobres porque tampoco habrá ricos y habrá mesa compartida y vida celebrada para todos.
* Coordinador del movimiento de sacerdotes en opción por los pobres Carlos Mugica.
http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/subnotas/129743-41749-2009-08-10.html
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